Libertad en pijama. Sí, suena tentador, pero no todo es coser y cantar en el mundo del freelance. Mientras que un empleo tradicional te encadena a un horario fijo y a veces a un jefe insoportable, el freelance ofrece la promesa de ingresos flexibles y autónomos. El problema es que muchos soñamos con esa independencia
